Por qué Argentina ganó el Mundial 2022

Por Equipo editorial de FutbolHorarios · Publicado el · Actualizado el · 12 min de lectura

Publicado el 26 de octubre de 2026

Argentina ganó el Mundial 2022 porque combinó un plan táctico flexible, un Lionel Messi decisivo, un mediocampo renovado y una fortaleza mental probada en dos tandas de penales. No fue un título ganado por una sola figura ni por un solo partido: fue el resultado de un equipo que supo corregirse después del peor inicio posible. En este análisis repasamos el camino completo, las cinco razones que explican el título y lo que la final contra Francia reveló sobre aquella selección.

Jugadores de Argentina celebrando juntos sobre el podio con el trofeo en el estadio Lusail

El punto de partida: una derrota que pudo romperlo todo

Argentina llegó a Qatar 2022 con una racha de 36 partidos sin perder y con el impulso de haber ganado la Copa América 2021, su primer título grande con Messi como capitán. El debut, sin embargo, fue un golpe histórico: Arabia Saudita ganó 2-1 después de que Argentina se adelantara con un penal de Messi. En cualquier otro contexto, esa derrota habría abierto una crisis. En este equipo, hizo lo contrario.

El entrenador Lionel Scaloni no cambió su idea central, pero sí ajustó piezas y jerarquías. Esa capacidad de reacción es la primera clave del análisis: Argentina no ganó el Mundial a pesar de perder el primer partido, sino en parte porque esa derrota obligó al cuerpo técnico a tomar decisiones que después fueron decisivas. Entraron con más peso Julián Álvarez y Enzo Fernández, el mediocampo ganó energía y verticalidad, y el equipo dejó de depender de un único plan de ataque.

Después vinieron dos victorias que ordenaron el grupo: 2-0 a México, con goles de Messi y Enzo Fernández, y 2-0 a Polonia, con goles de Alexis Mac Allister y Julián Álvarez. Argentina terminó primera del Grupo C y recuperó la confianza sin necesidad de golear ni de brillar en todos los partidos. Esa es una señal de los equipos campeones: saben ganar partidos incómodos.

El camino completo hasta la final

| Ronda | Rival | Resultado |

|---|---|---|

| Grupo C | Arabia Saudita | 1-2 |

| Grupo C | México | 2-0 |

| Grupo C | Polonia | 2-0 |

| Octavos | Australia | 2-1 |

| Cuartos | Países Bajos | 2-2 (4-3 en penales) |

| Semifinal | Croacia | 3-0 |

| Final | Francia | 3-3 (4-2 en penales) |

El cuadro muestra un patrón importante. Argentina solo ganó con claridad dos partidos: Polonia y Croacia. En los demás sufrió, remontó tensiones o necesitó penales. Eso no debilita el análisis: lo refuerza. Un campeón del mundo no es el equipo que nunca sufre, sino el que encuentra respuestas distintas según el rival. Contra Australia, Messi y Álvarez resolvieron un partido trabado. Contra Países Bajos, el equipo perdió una ventaja de 2-0 en el final y aun así ganó la tanda. Contra Croacia, jugó su mejor partido del torneo. Contra Francia, dominó 80 minutos, sufrió una remontada imposible y volvió a ganar desde los penales.

Razón 1: Scaloni y la flexibilidad táctica

La explicación que dio el propio Scaloni después del torneo resume su método. En el foro de entrenadores organizado por la FIFA, dijo que variar el sistema no solo era importante, sino esencial, y que sus jugadores sabían que el equipo podía cambiar en cualquier momento. Esa frase no es una declaración genérica: describe lo que se vio en la cancha.

Argentina no fue un equipo de un solo dibujo. Cambió de estructura según el rival, movió a Messi de zona, alternó extremos y ajustó la presión. En la final, por ejemplo, la apuesta por Ángel Di María por la izquierda fue decisiva: ganó el penal del primer gol y marcó el segundo tras una jugada colectiva larga. Era un riesgo, porque Di María venía con problemas físicos y no había sido titular en los partidos previos de la fase eliminatoria. Scaloni lo asumió porque entendía el duelo concreto de esa banda. El análisis táctico, en este caso, no fue teórico: fue una decisión de partido que cambió la final.

La segunda virtud de Scaloni fue la gestión del grupo. El propio entrenador destacó que lo táctico es un ingrediente importante, pero que lo crucial era que los jugadores jugaran unos por otros. En un torneo corto, donde una expulsión, una lesión o un gol en contra pueden cambiarlo todo, esa cohesión vale tanto como cualquier sistema.

Razón 2: Messi, en su mejor versión como líder y goleador

Messi marcó siete goles en el torneo y fue el jugador que apareció en todos los momentos en que Argentina lo necesitó. Marcó en el debut, abrió el camino contra México, definió contra Australia, convirtió en cuartos, en semifinal y dos veces en la final. Ningún análisis serio puede restarle peso a ese rendimiento: sin ese nivel, Argentina no habría llegado a la final.

Pero el matiz importante es que este Messi no jugó solo. En torneos anteriores, la selección argentina a veces parecía depender de que su capitán resolviera cada jugada. En Qatar, Messi tuvo socios: Mac Allister llegaba al área, Álvarez presionaba y desmarcaba, Enzo Fernández daba salida limpia y Di María abría la cancha. Messi siguió siendo el centro del juego, pero ya no era el único plan. Esa diferencia explica por qué el equipo no se cayó cuando un rival lo marcaba bien: había otras vías para llegar al gol.

También cambió su rol de liderazgo. Messi no solo jugó bien: sostuvo al grupo después de la derrota con Arabia Saudita, pidió calma y asumió la responsabilidad en los penales. El título no se explica sin su fútbol, pero tampoco sin esa versión más madura y colectiva de su liderazgo.

Razón 3: un mediocampo nuevo, con energía y llegada

Si hay una renovación que explica el título, es la del mediocampo. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister no eran los nombres más rutilantes del plantel al inicio del torneo, pero terminaron siendo estructurales. Enzo aportó pase entre líneas, remate desde fuera y personalidad para pedir la pelota en partidos grandes. Mac Allister aportó orden, llegada al área y trabajo sin pelota.

Junto a Rodrigo De Paul, que fue el motor físico del equipo, ese mediocampo le dio a Argentina algo que le había faltado en otros ciclos: equilibrio entre creación y sacrificio. De Paul corría, presionaba y cubría espacios; Enzo y Mac Allister daban juego. Cuando ese triángulo funcionó, Argentina controló los partidos sin necesidad de tener siempre la pelota. Cuando no funcionó, el equipo sufrió, como se vio en los tramos finales contra Países Bajos y Francia. Esa dependencia también es parte del análisis: el mediocampo era la llave del equipo, para bien y para mal.

Razón 4: Emiliano Martínez y los penales

Ningún campeón gana dos tandas de penales por casualidad. Emiliano "Dibu" Martínez fue decisivo en ambas. Contra Países Bajos, Argentina ganó 4-3 después de perder una ventaja de 2-0. En la final, ganó 4-2: atajó el remate de Kingsley Coman y Aurélien Tchouaméni desvió el suyo. Pero su influencia fue más amplia que las tandas.

Scaloni contó después del torneo que, cuando el cuerpo técnico preguntó quién quería patear en la final, sobraban voluntarios: había dos jugadores de más dispuestos a asumir la responsabilidad. Eso habla de un trabajo previo. El propio entrenador explicó que practicar penales ayuda, aunque patear en un entrenamiento no sea lo mismo que hacerlo con 80.000 personas en el estadio. La práctica no garantiza el gol, pero da una referencia física y mental en el momento de mayor presión. Argentina llegó a esas tandas con un arquero especialista y con lanzadores convencidos. Francia, en cambio, falló dos veces en la final. En partidos de ese nivel, ese detalle decide títulos.

Además, Martínez sostuvo al equipo en momentos de juego. Su atajada a Randal Kolo Muani en el final de la prórroga de la final, cuando Francia pudo ganarlo, es una de las intervenciones más recordadas del torneo. Sin esa parada, no habría habido tanda.

Razón 5: carácter para sufrir sin romperse

La quinta razón es la más difícil de medir y, sin embargo, la más repetida por los protagonistas. Argentina perdió el primer partido, perdió ventajas de 2-0 en cuartos y en la final, y aun así ganó. Eso no es suerte: es un patrón. Los equipos que se rompen ante el primer golpe no llegan a una final; los que responden, sí.

El propio Messi, después de la final, lo resumió en un mensaje público: el mérito era del grupo, por encima de las individualidades, y el equipo había demostrado que, cuando los argentinos pelean juntos y unidos, pueden lograr lo que se proponen. Puede sonar a frase hecha, pero los hechos la respaldan: dos tandas ganadas, una remontada anímica después de Arabia Saudita y una final en la que el equipo no se rindió tras el empate de Mbappé.

La contracara también debe decirse. Argentina no fue un equipo perfecto. Permitió que dos rivales le empataran partidos que tenía controlados, sufrió en defensa en los minutos finales y dependió de su arquero en momentos clave. Un análisis honesto no oculta esas grietas: las incluye, porque explican por qué el título fue tan dramático. La grandeza de aquel equipo no estuvo en no sufrir, sino en no quebrarse cuando sufrió.

La final contra Francia, en pocas líneas

La final del 18 de diciembre de 2022 en el estadio Lusail quedó como una de las mejores de la historia por su guion. Argentina dominó la primera hora con goles de Messi, de penal, y Di María. Francia, que había estado casi ausente del partido, empató en dos minutos con dos goles de Kylian Mbappé, uno de penal y otro de volea. En la prórroga, Messi volvió a adelantar a Argentina y Mbappé, otra vez de penal, completó su triplete para el 3-3. En los penales, Argentina ganó 4-2 y levantó su tercera Copa del Mundo, después de 1978 y 1986.

Ese partido resume las cinco razones juntas: plan de Scaloni, Messi decisivo, mediocampo con llegada, Martínez enorme y carácter para no caerse. También resume el riesgo del análisis simplista: si solo se mira el resultado, parece que Argentina dominó; si solo se miran los últimos 40 minutos, parece que Francia mereció más. La verdad está en el partido completo, y el partido completo lo ganó Argentina.

Selección argentina posando en equipo con la camiseta albiceleste en 2022

Qué dejó aquel título para el fútbol argentino

El título de Qatar 2022 cerró una espera de 36 años y cambió la narrativa de una generación. Messi, que había perdido las finales de 2014, 2015 y 2016, completó el palmarés que le faltaba con la selección. Scaloni, que había llegado al cargo entre dudas, quedó validado como un entrenador de élite por su manejo táctico y de grupo. Y una generación de jugadores jóvenes —Álvarez, Enzo, Mac Allister— quedó instalada como base del ciclo siguiente.

Para el lector que quiera entender por qué Argentina ganó, la respuesta corta es esta: porque fue el equipo más completo en los momentos decisivos. No tuvo al mejor plantel nombre por nombre, ni ganó todos los partidos con autoridad, pero tuvo el mejor equilibrio entre plan, talento, carácter y arquero. En un Mundial, donde siete partidos deciden cuatro años de trabajo, ese equilibrio pesa más que cualquier otra cosa.

Si quieres seguir a la selección en la actualidad, revisa nuestra guía de la selección argentina, la historia de la selección argentina y el debate Messi contra Maradona. Para ver dónde se transmiten sus partidos, consulta dónde ver a la selección argentina.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Argentina ganó el Mundial 2022?

Porque combinó la flexibilidad táctica de Scaloni, el nivel goleador y de liderazgo de Messi, un mediocampo renovado con Enzo Fernández y Mac Allister, la seguridad de Emiliano Martínez en los penales y una fortaleza mental que le permitió reponerse de la derrota inicial ante Arabia Saudita y de dos ventajas perdidas en la fase eliminatoria.

¿Cuál fue el resultado de la final del Mundial 2022?

Argentina empató 3-3 con Francia después de la prórroga, el 18 de diciembre de 2022 en Lusail, y ganó 4-2 en la tanda de penales. Messi marcó dos goles y Di María uno; Mbappé hizo los tres goles de Francia.

¿Cuántos goles marcó Messi en el Mundial 2022?

Messi marcó siete goles en el torneo, repartidos en el debut, los partidos contra México, Australia, Países Bajos, Croacia y los dos de la final. Fue el máximo referente ofensivo del equipo campeón.

¿Qué papel tuvo Scaloni en el título de Argentina?

Scaloni aportó flexibilidad táctica, gestión de grupo y decisiones de partido, como la titularidad de Di María en la final. Él mismo explicó después del torneo que variar el sistema era esencial y que lo decisivo era que los jugadores jugaran unos por otros.

¿Por qué fue tan importante Emiliano Martínez?

Porque fue decisivo en las dos tandas de penales que Argentina ganó, contra Países Bajos y Francia, y porque sostuvo al equipo con atajadas clave, incluida la parada a Kolo Muani en el final de la prórroga de la final, cuando Francia pudo ganar el partido.

¿Argentina ganó el Mundial 2022 solo por Messi?

No. Messi fue el jugador más decisivo, pero el título se explica también por Scaloni, el mediocampo, Di María, Julián Álvarez y Emiliano Martínez. Sin ese colectivo, el nivel individual de Messi no habría alcanzado para ganar siete partidos de eliminación.

Fuentes

  • FIFA: Scaloni habla de la campaña de Argentina en el Mundial 2022
  • Reuters: el camino de Argentina al título en 2022
  • Final del Mundial 2022: ficha y goleadores
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